29/06/2026
Discover the Art of Natural Dyeing: Colour Born from the Garden

Existe una especie de magia silenciosa al observar cómo un jardín se transforma en una paleta de colores. Lo que comienza como hojas, pétalos o raíces en la tierra se puede convertir en pigmentos que dan nueva vida a los tejidos. La tintura natural no es simplemente un oficio; es un diálogo entre la moda y el medio ambiente, donde la sostenibilidad encuentra su expresión más poética. 

De la planta al pigmento 

En el corazón de Bali, las plantas se cuidan con esmero y dedicación. Los colores vibrantes que apreciamos en nuestros tintes naturales provienen de estos mismos jardines, donde prosperan los productos locales. 

A medida que las plantas crecen, son cuidadas por manos expertas que entienden sus necesidades, asegurándose de que reciban la cantidad justa de agua y luz solar, mientras se las protege naturalmente de las plagas. Este atento proceso de cultivo permite que cada planta alcance su máximo potencial, rebosante de ricos pigmentos que luego se transformarán en tintes asombrosos.  

Revelando los colores 

Una vez recolectadas, las plantas se preparan con su propio método para liberar los pigmentos que esconden. Por ejemplo, al hervir los huesos y la piel del aguacate en agua (y otros compuestos naturales que dan color a los alimentos vegetales), los taninos reaccionan con el calor y el agua, creando un rico tono rosado o rojizo que luego se puede usar para teñir telas naturales como el algodón, la lana y el lino. 

La cúrcuma se podría hervir en agua, lo que crea un cálido baño de tinte, y después de un largo remojo, la tela emerge en tonos de amarillo o naranja vibrantes. 

El tinte púrpura se consigue cortando y hirviendo repollos rojos, y los tonos se ajustan añadiendo ácidos, como vinagre, para crear tonos rosados, o un álcali como bicarbonato de sodio para crear azules o verdes. 

Cada planta aporta características únicas a la mesa, haciendo que el proceso de preparación y coloración sea una forma de arte en sí mismo. Al comprender estos métodos y apreciar lo que nos ofrece el mundo natural, somos capaces de desarrollar hermosos tintes que celebran tanto el color como la sostenibilidad. 

La inmersión de la tela 

Una vez que se ha extraído el color, las telas se pueden sumergir lentamente en el tinte. Capa por capa, comienzan a absorber el pigmento hasta que se rinden por completo al color. El ritual puede durar horas o días, dependiendo de la profundidad del tono deseado. Se pueden crear patrones mediante pliegues, atados o ligaduras cuidadosos, lo que permite a los artesanos componer diseños únicos en cada pliegue y línea. 

 

Por qué elegimos este camino 

La mayor parte de la moda actual todavía depende de tintes químicos, impulsada por el ritmo implacable de la moda rápida. El rápido cambio y la demanda de colecciones en constante evolución dejan poco espacio para procesos más lentos y naturales, lo que convierte a los colorantes sintéticos en el atajo predeterminado de la industria. Se estima que la tintura textil contribuye hasta en un 20 % a la contaminación industrial del agua en todo el mundo, llenando los ríos de residuos y liberando compuestos dañinos al aire.  

En Del Mar, elegimos de otra manera. Creemos que el color nunca debería tener un costo tan alto. Nuestro proceso de teñido respeta la tradición y las plantas con las que trabajamos, permitiendo que cada tejido desarrolle su propia profundidad y variación. En Bali, esta práctica nos conecta con una cultura que valora la paciencia y la artesanía, recordándonos que el color es más hermoso cuando nace de la tierra.